martes, 30 de octubre de 2012

martes, 23 de octubre de 2012

El rapto de Europa 

Según la Mitología, Zeus, siempre ha tenido la fama de tener relaciones con muchas mujeres de la mitología griega.
El rapto de Europa es uno de los más conocidos y más representados por pintores al largo de la historia del arte. 
Podemos ver un ejemplo, de la obra de Antonio Carracci.
La leyenda cuenta que Zeus se enamora de Europa, una princesa siria, que un día vio caminando con sus amigas cerca de la playa de Sidón. Desde ese momento, el dios tuvo la intención de raptarla, debido a que las mujeres estaban junto a una manada de vacas, Zeus decidió transformarse en un toro blanco y mezclarse así entre el rebaño. Cuando se acercó a las jóvenes, estas respondieron cariñosamente y él dejó que la princesa Europa le acariciase y que pudiera sentarse sobre su espalda.Pero de repente el animal, sin que apenas pudiera reaccionar la princesa, empezó a correr en dirección a Creta. En esta ciudad se casaron y vivieron relaciones fruto de las cuales nacieron sus hijos Minos y Radamantis, que serán los jueces del infierno, y Sarpedón que será un héroe de la guerra de Troya.
 
Marta González Molina.

martes, 16 de octubre de 2012

Rapto de Europa

Un buen día Europa estaba con sus amigas cogiendo flores, y esto Zeus lo sabía, así que pidió ayuda a Hermes para que, convertido en un toro blanco, lo condujera junto con la manada del padre de Europa hacia allí pues estaba enamorado de ella.
Una vez allí, él salió de la manada y ella se acercó a él para acariciarlo y la cautivó.
Juntos viajaron hacia la isla de Creta, donde tuvo lugar su amor. Europa se convirtió en la reina de Creta. Posteriormente tuvo tres hijos de Zeus.

Esta es una de las muchos mitos relacionados con Zeus ya que solía cautivar a diversas criaturas.

Rapto de Europa

Zeus es un incansable conquistador y sus amores con diosas, ninfas y mortales llenan una amplia página de la mitología. En esta ocasión, Zeus estaba enamorado de Europa una bella joven asiática, hija de Agenor, rey de Tiro, en Fenicia, y decidió seducirla ayudado por Hermes. Se transformó en un toro blanco y se mezcló con las manadas de su padre que iban conducidas por Hermes. Mientras Europa y su séquito recogían flores cerca de la playa, ella vio al toro blanquísimo, de facciones nobles, que no influía miedo y que se aproximaba saliendo del rebaño hacia ella.



Europa acarició sus costados y, viendo que era manso, terminó por subir a su lomo mientras el toro besaba los pies de la joven. Zeus aprovechó esa oportunidad y corrió al mar, nadando con ella a su espalda hasta la isla de Creta Entonces reveló su auténtica identidad y Europa se convirtió en la primera reina de Creta. El acto amoroso tuvo lugar bajo un plátano, árbol que, según la mitología, debe el que sus hojas sean perennes a este acontecimiento. Allí Europa dará a luz a tres hijos, Minos, Sarpedón y Radamantis dejando así la estirpe divina en la isla.
Algunas leyendas cuentan que este mismo toro fue con el que se topó Heracles, y que finalmente engendró al Minotauro.

El rapto de Europa

El cuadro que realizó Martín de Voss sobre el rapto de Europa refleja a la perfección el momento exacto en el cual Zeus y ella se adentran en las aguas.
Cuenta la mitología que Europa, una joven princesa siria, estaba paseando tranquilamente por la playa junto con sus amigas y de repente apareció Zeus, el rey de los dioses, éste decidió seducirla de un modo bastante peculiar, se convirtió en un toro manso cuyo pelaje era blanco, ella con ternura lo acarició y se subió en su lomo, en ese momento el toro corrió hasta el mar. Con ella en su lomo nadó hasta llegar a la isla de Creta, finalmente Zeus desveló quien era en realidad, se enamoraron y Europa se convirtió en la primera reina de Creta.
Tuvieron tres hijos  y después Europa se casó con Asterión el rey de Creta quien decidió adoptar a sus hijos.



RAPTO DE EUROPA


Europa, hija de Agenor y Telefasa, jugaba con sus amigas en la orilla de la playa cuando Zeus la vio y se enamoró perdidamente de ella, ya que jamás había contemplado una belleza como aquella. Hasta tal punto llegaba su amor que decidió transformarse en toro para poder acercarse a la joven. Al principio Europa se mostraba algo insegura frente al toro, pero poco a poco fue cogiendo confianza. Cuando ella estaba completamente segura de que el animal era inofensivo se subió a sus lomos y, Zeus aprovechando este momento huyó con ella encima, haciendo imposible la huida. Se adentró en el océano y llevó a la muchacha hasta la isla de Creta, donde le reveló su verdadera identidad y sus propósitos. Ésta al enterarse de que Zeus, padre de todos los dioses, se había fijado en ella como futura esposa no supo que hacer. Era una locura lo que él había hecho, pero en el fondo la idea se contraer matrimonio con un dios no le disgustaba tanto. Finalmente, y después de pensárselo con detenimiento, Europa decidió aceptar la proposición.


martes, 2 de octubre de 2012

                          El rapto de Europa

 
Gracias a pintores como por ejemplo Rubens hoy tenemos numerosas obras artísticas en las cuales podemos ver reflejado el mito de El Rapto de Europa.
Cuenta la leyenda que un cierto día, mientras una princesa siria llamada Europa paseaba con sus compañeras por las orillas del mar, Zeus las vio y se quedó completamente encandilado de la joven. Por esta razón, se transformó en un toro manso para poder raptarla, de manera que cuando la joven lo viera, se subiría encima y él comenzaría su huida en dirección a Creta, donde les esperaba las Horas con el lecho nupcial ya dispuesto. En este lugar vivió Zeus con su amada Europa durante años, cosa que hizo que nacieran de ellos Minos y Radamantis, jueces de los infiernos, y Sarpedón, héroe de la Guerra de Troya. 

 

viernes, 28 de septiembre de 2012

Diálogo de Calipso y Pan

Diálogo de Calipso y Pan

La hermosa ninfa Calipso estaba paseando por el bosque en un día soleado, cuando de repente se le acercó paulatinamente un apuesto sátiro, llamado Pan. El sátiro se quedó encandilado de la belleza de la joven ninfa e intentó establecer una conversación con ella: 

Pan: El otro día te ví pasar por aquí, apuesta doncella ¿vienes mucho por aquí?

Calipso: Soy una ninfa del bosque, he nacido y vivo aquí. No me molestes estúpido sátiro. - Respondió con indiferencia.

Pan: Perdona mi atrevimiento, me llamo Pan y vengo a este bosque solo para verte.

Calipso: Tu comentario me alaga mucho, pero de momento no estoy disponible para nadie. Por cierto mi nombre es Calipso, no pretendía ofenderte con el comentario anterior.

Pan: Puedes estar tranquila, porque tus comentarios para mí son la luz que alumbra mi vida.

Calipso: ¿Qué intentas conseguir con esta conversación, Pan? Te advierto que no soy una ninfa fácil.

Pan: De hecho, me gustan los retos, por eso vivo enamorado de tu encanto.

Calipso: ¡Ay! Qué cosas me dices, Pan... Tengo que reconocer que eres el sátiro más dulce que he conocido en este bosque.

Pan: Jamás pensé que una ninfa me diría algo así.

Calipso: Tampoco es tan extraño, Pan, piensa que las ninfas somos seres cariñosos.

Pan: Entonces, ¿me concedes una cita?

Calipso: Te la concederé, aunque nunca pensé que podría estar cómoda con un sátiro, pero tú eres diferente.

Pan: Gracias por tu oportunidad, prometo no fallarte.

Pasaron una velada magnífica y Calipso estaba emocionada por su relación con Pan. Pero de camino a casa, Calipso se dio cuenta de que Pan mantenía una relación paralela con una Nereida, otra ninfa. Esta situación enfadó mucho a Calipso y por lo tanto discutió con Pan.

Calipso: Te he visto con la otra, ¿es una Nereida, verdad? - Exclamó con rabia - Pensaba que no me fallarías.

Pan: Cariño, no es lo que parece, déjame que te explique...

Calipso: No me expliques nada, ya lo sé todo.

Pan: No, por favor, ella no significa nada para mí.

Calipso: O sea, ¡Solo querías utilizarme!

Pan: ¡Jamás! Yo solo te quiero a ti.

Calipso: No pongas más excusas, nunca te perdonaré, para mí esta relación está muerta.

Finalmente Calipso y Pan optan por irse por caminos diferentes. Ésto sirvió para que otras ninfas no confiaran en los sátiros y por esta razón, siempre han huido de ellos, por miedo a enamorarse y salir lastimadas.

Mª Carmen Cantalejo y Marta González